Guía de compra
Relleno nórdico: qué gramaje pide tu dormitorio y qué medida tu cama
Un relleno nórdico se elige por la temperatura a la que amanece tu dormitorio. Traducimos el gramaje a grados, comparamos plumón y fibra, repasamos la medida para cada cama y vemos cuándo compensa un 4 estaciones.
Nuestra elección

Basic relleno nórdico 250 gr cama 135/140 (220x220 cm)
Por aquí empezaríamos en un piso con calefacción y cama de 135. Declara 250 g de gramaje en el nombre (la ficha no aclara que sean por metro cuadrado, aunque es lo habitual), fibra hueca siliconada, microfibra con tacto de piel de melocotón, lavado a máquina y fabricación en España. Si tu dormitorio baja de 18 °C no llegará, y la ficha no concreta a qué temperatura se lava.
Precio en vivo en Carrefour Supermercado Online · comprobado hace 6 días
Casi todo el mundo empieza a buscar un relleno nórdico por la pregunta equivocada: si en su ciudad hace mucho frío. Tiene su lógica, pero el dato que importa no está en el parte meteorológico, sino en tu dormitorio. Uno con la calefacción encendida hasta las once, en un edificio bien aislado, puede amanecer a 19 °C en pleno enero con la calle helada; otro, en un piso de costa sin calefacción y con ventanas viejas, se planta en 14 °C con un invierno mucho más suave. El segundo necesita bastante más nórdico que el primero.
Así que, antes de mirar gramajes, haz una comprobación de andar por casa: deja un termómetro en la mesilla una noche fría y míralo al levantarte. El termostato del pasillo no sirve, porque mide otra estancia. Con esa cifra la compra se resuelve casi sola. Si tu dormitorio no baja de 18 °C, un relleno de fibra de unos 250 g/m² es suficiente, y nosotros empezaríamos por el Basic de 250 g. Si se queda entre 15 y 18 °C, conviene subir a 300 o 350 g/m². Por debajo de 15 °C ya hablamos de 400 g/m² en adelante, como el Pikolin Home con Aloe Vera, o de un plumón de invierno si el presupuesto lo permite. Ojo, que los dos plumones de esta lista son más ligeros: sus fichas los sitúan en dormitorios de 17 a 19 °C.
Queda el ajuste personal. Si eres de los que duermen con calcetines, sube un escalón; si sueles destaparte, baja uno, y recuerda que dos personas bajo el mismo relleno se dan calor entre sí. Un fallo típico es comprar «el más gordo, por si acaso» y acabar con él a los pies de la cama a las tres de la mañana.
El gramaje, traducido a temperaturas
El gramaje son los gramos de relleno por metro cuadrado, no el peso total de la pieza. Por eso un relleno de 300 g/m² abriga lo mismo en cama de 90 que en cama de 150, aunque el de 150 pese bastante más. Además, la cifra solo sirve para comparar rellenos del mismo material. Para la fibra hueca, que es lo más habitual en las tiendas, el gramaje de un relleno nórdico se traduce más o menos así:
- Del orden de 100 a 150 g/m². Entretiempo, verano con aire acondicionado o dormitorios que no bajan de 21 °C. Como único nórdico del año se queda corto en casi cualquier casa.
- Del orden de 200 a 250 g/m². El piso con calefacción, con el dormitorio entre 18 y 21 °C. Es el tramo que recomendaríamos a la mayoría, y donde encaja el Basic de 250 g.
- Del orden de 300 a 350 g/m². Calefacción que se apaga por la noche y habitación que amanece entre 15 y 18 °C.
- De 400 g/m² en adelante. Casas frías, por debajo de 15 °C: la casa del pueblo o el bajo sin calefacción. El Pikolin Home de 400 g/m² está pensado, según su ficha, para invierno o habitaciones con bajas temperaturas.
No todas las fichas dan la cifra. La del Cecotec Flow ComfortCloud 3000 habla de otoño e invierno y de habitaciones medias o frías, pero no declara gramos por metro cuadrado, y así cuesta compararlo.
Plumón o fibra: qué cambia de verdad
El plumón es el copo que las ocas y los patos llevan bajo la pluma, y su gracia es que atrapa mucho aire con muy poco peso. De ahí que la escala de gramajes se encoja: el Mash Luxury, con 120 g/m² de plumón, está indicado según su ficha para dormitorios de unos 18-19 °C, un trabajo para el que en fibra pedirías del orden del doble de gramos. Eso sí, mira siempre el porcentaje: cuanto más alto el de plumón, más ligero y cálido a igual gramaje. Los de gama alta declaran un 90 % o más, y cuando la etiqueta dice «plumas» con un 15 o un 30 % de plumón es otro producto, más pesado y menos cálido.
Tampoco te tomes las temperaturas de las fichas al pie de la letra. El Velfont Ordino declara un gramaje de 270 g (la ficha no dice «por metro cuadrado») y un 90 % de plumón para habitaciones de 17-18 °C; el Mash, con 120 g/m² y un 98 %, apenas un grado más. Cada fabricante hace sus cuentas, y la calidad del plumón mueve el resultado tanto como los gramos.
En el lavado gana la fibra con claridad. Va a la lavadora sin más cuidado que respetar la etiqueta; el Cecotec, por ejemplo, admite lavado hasta 30 °C y pide secado a baja temperatura, según su ficha. El plumón, si su etiqueta lo permite, también se puede lavar, pero necesita un tambor grande y, sobre todo, un secado completo, porque si queda humedad dentro se apelmaza y coge olor. Cuando toque lavarlo, la lavandería nos parece lo sensato.
Con las alergias hay más mito que otra cosa. La alergia a la pluma como tal es poco frecuente; lo habitual es la alergia a los ácaros, y los ácaros viven en cualquier relleno, también en el sintético. Lo que cuenta es la temperatura de lavado: a los ácaros los elimina un lavado a unos 60 °C, y muchos rellenos de fibra solo admiten 30 o 40 °C, así que mira la etiqueta antes que el material. Y «hipoalergénico» solo dice que el material no suele provocar reacción.
Luego está el precio. Los rellenos de fibra de esta selección se mueven entre 50 y 80 €; los dos de plumón, ambos para cama de 150, van de en torno a 100 € a unos 200 €. ¿Compensa? Si tu dormitorio ronda los 17 o 18 °C y te agobia el peso de la ropa de cama, sí; una casa más fría pide un plumón de más gramaje que los dos de esta lista. Si tu casa está a 20 °C, con el plumón pagarías el tacto y la ligereza, no más abrigo.
Las medidas, el fallo más común
La regla general es sumar entre 60 y 90 cm al ancho del colchón. Una cama de 90 lleva un relleno de 150 × 220 cm, como el Cecotec de esta lista; una de 135, de 220 × 220; para una cama de 150, el relleno nórdico es de 240 × 220, la medida del Velfont y del Mash; y una de 180 pide 260 cm de ancho. Son las mismas equivalencias que recoge la ficha del Basic, que añade el 180 × 220 para cama de 105, justo la medida del dúo de What the Sleep.
¿Por qué conviene que sobre? Porque esos 30 o 45 cm que cuelgan por cada lado con la cama hecha desaparecen en cuanto hay alguien debajo. El cuerpo levanta el relleno, el volumen se come parte del ancho y, si dormís dos, basta con que uno se gire para que al otro le entre el aire por el costado. Por eso hay quien, en una cama de 135 compartida, sube directamente al 240. Lo que no funciona nunca es bajar una talla para ahorrar.
Dos avisos más. La funda tiene que ser de la misma medida que el relleno, porque uno de 220 dentro de una funda de 240 acaba hecho un ovillo en una esquina. Y fíate de los centímetros antes que del «cama 150» del título, que cada marca etiqueta a su manera. Ojo también al vocabulario: el relleno nórdico va dentro de una funda, mientras que muchos «edredones nórdicos» estampados son acolchados para usarse tal cual.
Cuatro estaciones y dúo: cuándo compensan
Un relleno nórdico 4 estaciones, o dúo, son en realidad dos: uno ligero y otro medio que se unen con corchetes o botones. El de What the Sleep, por ejemplo, combina según su ficha una pieza de 150 g/m² para primavera y verano con otra de 300 g/m² para otoño, y juntas suman 450 g/m² para los días más fríos.
Compensa cuando tu dormitorio cambia mucho entre enero y mayo, como ocurre en las casas sin calefacción o en las segundas residencias. Ahí sustituye a dos compras. Y tiene otra ventaja: cada pieza por separado cabe mejor en una lavadora doméstica que un relleno grueso de una sola pieza.
No compensa en el piso con calefacción, donde pasarías el invierno con la pieza media, el verano con una sábana y la suma no saldría del armario. Para eso basta un relleno de 250 g y una colcha ligera, y te ahorras guardar una pieza que no vas a usar.
Los productos, uno a uno

1. Basic relleno nórdico 250 gr cama 135/140 (220x220 cm)Nuestra elección
Basic
Por aquí empezaríamos en un piso con calefacción y cama de 135. Declara 250 g de gramaje en el nombre (la ficha no aclara que sean por metro cuadrado, aunque es lo habitual), fibra hueca siliconada, microfibra con tacto de piel de melocotón, lavado a máquina y fabricación en España. Si tu dormitorio baja de 18 °C no llegará, y la ficha no concreta a qué temperatura se lava.

2. Edredón Nórdico con Aloe Vera | Fibra de 400g | Invierno | PIKOLIN HOME
Pikolin Home
Pensado, según su ficha, para invierno o habitaciones con bajas temperaturas, con 400 g/m² de fibra hueca siliconada Ecolofil y exterior de microfibra. Lleva un tratamiento de Aloe Vera que no sabríamos valorar; lo compraríamos por el gramaje. En un piso con calefacción sobra, y la ficha no indica la medida: compruébala en la tienda.

3. CECOTEC 07253 - Relleno nórdico Flow ComfortCloud 3000 (150 x 220)
Cecotec
Por medida (150 × 220 cm) es el de una cama individual de 90. Su ficha habla de fibra hueca con tratamiento antibacteriano y antiácaros, fabricación en España, certificado Oeko-Tex y lavado hasta 30 °C, y lo orienta a otoño e invierno en habitaciones medias o frías. Lo que no declara es el gramaje en g/m², así que toca fiarse de esa orientación.

4. Edredón Nórdico 180x220cm 2en1 Fibra 4 Estaciones Cama 100/105
WHAT THE SLEEP
Dos piezas de fibra para cama de 100 o 105, una de 150 g/m² y otra de 300 g/m², que se unen con corchetes y suman 450 g/m²; relleno Ecolofil, microfibra Silktouch y lavado a máquina, según su ficha. Nos gusta como compra única para todo el año. Eso sí, juntas son mucho abrigo, y en una casa con calefacción quizá nunca llegues a unirlas.

5. Edredón Nórdico Velfont Ordino 90% Plumón (cama 150 (240x220))
VELFONT
Es la puerta de entrada al plumón para una cama de 150, con un 90 % de plumón de oca, un 10 % de plumas pequeñas, 270 g de gramaje y algodón Down Proof de 233 hilos. Su ficha lo sitúa en dormitorios de unos 17-18 °C. Cuesta bastante más que un buen relleno de fibra y, como todo plumón, pide más cuidado al lavarlo; su ficha no da instrucciones.

6. Edredón Nórdico Mash Luxury 98% Plumón 120 Gr (cama 150 (240x220))
MASH
Para quien duerme en un dormitorio templado y quiere notar poco peso encima: 98 % de plumón de oca blanca, 120 g/m² y algodón satén Down Proof de 303 hilos, confeccionado a cuadros. Su ficha lo recomienda para inviernos suaves, con unos 18-19 °C en la habitación. Es el más caro de la selección con diferencia, y en una casa fría ese gramaje no alcanza.
Precios en vivo: salen de nuestro rastreador, el mismo que alimenta los chollos de la portada, y el más reciente se comprobó hace 1 día.
Preguntas frecuentes
¿Se puede lavar un relleno nórdico en casa?
Los de fibra sí, siempre que quepan holgados en el tambor: una lavadora de 7 u 8 kg suele admitir uno de cama de 90 o uno ligero de 135, y los de invierno para cama de 150 piden del orden de 10 kg o una lavandería. Los de plumón, si la etiqueta permite lavarlos, mejor en lavandería; y cualquiera debe quedar seco del todo antes de guardarlo.
¿Hace falta funda o se puede usar el relleno nórdico solo?
Necesita funda. El relleno está pensado para ir protegido, y lo que se lava cada semana o cada dos es la funda, que debe tener la misma medida en centímetros que el relleno.
¿Qué relleno nórdico comprar si tengo alergia a los ácaros?
Uno que admita lavado a 60 °C, que es la temperatura que elimina los ácaros; mira la etiqueta, porque muchos rellenos de fibra se quedan en 30 o 40 °C. Una funda antiácaros y lavar sábanas y funda cada semana a 60 °C ayudan tanto o más que el relleno, y si la alergia es seria, consulta con tu alergólogo.
¿Cuánto dura un relleno nórdico?
Uno de fibra suele aguantar del orden de cinco a ocho años antes de apelmazarse y perder abrigo, y uno de plumón bien cuidado puede pasar de los diez. Si al sacudirlo ya no recupera volumen o le notas zonas vacías, toca cambiarlo.
¿Qué medida de relleno nórdico necesita una cama de 150?
La habitual es 240 × 220 cm, que deja unos 45 cm de caída por cada lado. Si dormís dos, hay quien sube a 260 cm de ancho, siempre con una funda de esa misma medida.
Cómo hemos elegido
No probamos los productos en un laboratorio: comparamos la ficha técnica de cada modelo, para qué uso encaja y en cuántas tiendas se vende, y lo cruzamos con nuestro histórico de precios. Lo bueno solo gana si su precio acompaña. Ninguna marca paga por salir (así funcionamos).